Lo mejor que vi en 2016

Ahora es el turno de las mejores pelis que vi este año. Ya sé que no soy un experto ni nada cercano, pero me basta ser alguien a quien le gusta ver películas; como decía el abate Sieyès, o Rousseau, no recuerdo, que sobre la política no hacía falta ser político para poder opinar, pues lo mismo sucede con el arte. Sin más, y muy contento de que sean muchas más que las que no me gustaron, mi lista: Sigue leyendo

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Lo peor que vi en 2016

Como empecé a hacer el año pasado, aquí van a encontrar una pequeña lista con las peores películas que vi este año. Un par no son de 2016, pero, como dice el título, hablo de las películas que vi este año, no que salieron este año.

Todos sufrimos las desgracias del 2016. El cine, supongo, no se quedó atrás. Si hiciese una lista parecida con música, tendría que decir lo mismo. El 2016 sencillamente no fue un buen año para nada. Sigue leyendo

Extractos de mi diario de viaje a Ámsterdam No. 1, 18 al 20 de noviembre de 2016 (II)

20 Nov. 2016

Quién diría, de nuevo, que se come tan bien en Indonesia. El plan para el resto de la noche es pasear por el Red Light District, que es más pequeño de lo que pensaba, mas no por ello menos peculiar. Supongo que la mayoría estaban ocupadas, porque no había muchas en las ventanas. Eso sí: todas espantosas, pero todos los hombres babeándose, y estorbando en el camino. Sigue leyendo

Extractos de mi diario de viaje a Ámsterdam No. 1, 18 al 20 de noviembre de 2016 (I)

19 Nov. 2016

Quién diría que se me ocurriría, a mí, de todas las personas, venirme con dos gringos prácticamente desconocidos a una ciudad que es famosa por el desenfreno. Pero así es que ayer cogí un avión y hoy estoy en Ámsterdam compartiendo habitación en el St. Christopher’s Inn, con mis dos americanos y tres portugueses cuyos nombres no hemos tenido oportunidad de aprender.

Tan poco preparado vine que no puedo dar cuenta de las calles y sitios que he visto. No sé nada sobre Ámsterdam, y menos entiendo neerlandés. Sigue leyendo

Los Pioneros del Trigo

“Is it not enough that I am devoured, without my being expected to bless the power that devours me?”

Aunque muy amado por sus súbditos, Apascasio el Aguador no fue un rey longevo. Apenas un lustro luego de la construcción de la Torre Azena, hoy estamos todos atesorando el testimonio de su funeral en los campos que él fundó. Campos verdes que solo han sido posibles gracias a las hazañas con las que nos trajo la siembra de vuelta. Tras aquella sequía del Rey Ermitaño, fue el Aguador quien nos salvó del hambre al traer de su exilio el misterio olvidado de la agricultura. En su honor, y en honor de todos quienes siembran y aprenden a sembrar, fue construido este monumento de madera, junto al cual es enterrado y germinado el cuerpo de Su Majestad. Sigue leyendo

El sabueso de los Tramontín, iii.

—Papá, Bagheera mató a Balú—dije decididamente—, sé que fue así y tengo las pruebas. Mamá no se lo tomó nada bien, me echó del cuarto y me regañó, pero yo sé que fue así. No necesito más pruebas, no las necesito.

            —Mira, hijo—empezó el señor Tramontín. Cerró el libro, que no había soltado durante todo aquel atentado de la avispa, y me miró con ojos compungidos de condescendencia. No había cólera, no, más bien se le descubría una especie de compasión, no sé si por mí, por Balú o por Bagheera—. Nadie mató a nadie aquí. No está bien que andes diciendo cosas que no sabes. ¿Cómo es que Bagheera va a matar a Balú? Es un gato nada más, no es tan grande como era Balú. En el fondo tú sabes que ese gatito no pudo haber hecho algo así. Además, ¿para qué? ¿Por qué lo va a matar? Balú se murió solito, de viejo, como le pasa también a la gente. Es algo natural.

            Pero insistí, igual que como le insistí a mi madre. Le dije una y otra vez que no había forma de que me convenciera de lo contrario. Se levantó y habló esta vez con un tono aterradoramente nefario. Sigue leyendo

El sabueso de los Tramontín, ii.

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Me llevo el incienso a la boca y chupo de la nada, creyendo aspirar humo. Como en las películas. Ni modo que pueda ver el cuerpo, no voy a hurgar en la tierra del jardín salvo que sea necesario, pero tengo la esperanza de poder resolver este asunto sin tener que recurrir a medidas tan drásticas. Todos deben rendir declaración, de eso no hay duda; por ahí debo empezar. A lo alto se llega desde lo nimio.

            El señor Tramontín está sentado en la sala de estar, ya concluida su meditación. Al acercarme puedo discernir el título del libro que está leyendo: Cante ópera en 7 días. Nunca es tarde para soñar, ¿no? Sigue leyendo

El sabueso de los Tramontín, i.

Mi cuarto está lleno de sangre. Sangre negra y curtida, seca como la piel de una abuela. Para que tenga este color no puede haber sido derramada hace poco, y antes de dormir no vi nada. Lo habría visto: la sangre está en el lugar preciso en el que mis pies tocan por última vez el suelo todas las noches antes de dejarme llevar por la oscuridad, el mismo punto en el que ahora manché mis medias con el tacto duro de sangre vieja. Apenas puedo ver el líquido en medio de la noche, pero su textura lo delata. ¿Qué animal o gente murió destripado en mi habitación, que no ha tenido tan buena noche?

            Ya veo, no es de animal. Insecto, sí, pero supongo que eso es menos que animal. Un coco suicida debió golpearse contra el techo mientras dormía, y ha caído fulminado en el suelo. ¿Fue ese el golpe que me despertó? Golpe acompañado de este dolor en mi brazo, pero no puedo revisarlo con la luz apagada. Sin embargo, temo encenderla. Sin duda fue por un ruido, más que por el leve malestar, que estoy levantado. Un ruido mucho más penetrante que el del choque tosco del escarabajo, parecido a un grito pero no humano, un grito de nadie.

            Pero veo también una luz que se escabulle por debajo de la puerta, y el mismo brillo titila con los pasos ensombrecidos de alguien o algo en el pasillo. Algo menudo, apenas suena su encuentro con el piso. Algo ligero como un sueño de gato. Yo no me atrevo a decir nada. Sigue leyendo

Honi soit

We watched in awe, last Friday morning, the moment Britain tied a noose around its neck in front of its family, and called it freedom. It was, indeed, the raving of a teenage boy desperate for attention, not so different in attitude from the Occupy London protests of 2011-2012.

Cameron’s irresponsible political play has cost the UK its geopolitical capital over Europe, and has chopped down yet another leg from the EU. Indeed, with Spain in trouble, only Germany and France can hold together the most successful outcome of an integration process in the world, a project which can hardly be sustained without Europe’s stiff upper lip.

While the counting was ongoing, with about 180 results to declare, the Sterling had already dropped 6%. At 135 results left, it was down 11%. Britain’s pride and glory was already being overthrown by what can only be described as the result of hate, prejudice, misinformation and nationalism.

To leave an integrated bloc is not the same as to never have entered it. What’s in store for the nation that holds the most beautiful political system in the world? Let me tell you.

The first major political event will be Cameron’s resignation. It is unlikely the UKIP or the new Conservative Party will be able to form a government, since the Remain forces and the outraged will probably gather around the Labour Party, but what is certain is that the Tories will be forced out of Downing Street in no time. Perhaps “forced out” is an apologetic way of expressing it, since this monster was of their own making.

A Labour government in Britain, the latter in the process of secluding itself from its neighbours, will have to face a Conservative Party quickly reforming around its more extreme branch, and a UKIP morally empowered by that which is the greatest victory and the ultimate achievement of its political programme. On account of this, Corbyn -presumably- or whoever takes his place after him being hugely discredited, will hold total support from his party to do everything to stay in power. A recipe for populism.

At this point, politically, it will be irrelevant whether the UK stayed or left the EU, Corbyn having been a Eurosceptic himself for many years until recently. He, or any Labour Prime Minister, will push for left-er policies, focusing on pleasing his constituency while attempting to undermine the new UKIP-Tory de facto coalition in Parliament. Populist measures, probably echoed by former siblings such as Spain (with a close election this same week), will increase public spending enormously.

At the same time, British economy is already gasping for air. The pound has kept on falling. Investment has moved to Ireland and Germany while it can, if not to farther targets like Canada, Australia and the USA. The labour force is divided: foreign professionals, most likely with European origins, are being decimated by restructuring and reduction of most firms; low-income workers, probably immigrants, however, are beginning to fear the term of their visas, or have already left a sinking economy to the mainland. While still a more attractive destination than most, Britain is no longer on the shortlist of work able non-European immigrants. The cost of labour, thus, begins to rise as heads are being cut and people willing to perform low-income jobs are leaving; taxes have been rising so as to maintain the populist spending bloated by increasing unemployment, and companies are being drowned in costs… but they see shores, shores as close as on the other side of the Channel, or as far as across the ocean; other markets are suddenly looking like a Fritz girl during Oktoberfest.

Poetic justice dictates, on the other hand, that a lot of people are reconsidering their vote in the last Scottish independence referendum. The EU would no longer punish the separatists, it would do well to welcome them. This is unlikely to happen until the full extent of the damages are realised, since the separatists most likely voted Leave, but new strategies for independence are suddenly opened, waiting for their right time and their right leader. No surprise if Northern Ireland is the first to grab a hold of them. In any event, what we used to know as the United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland will become the Kingdom of England within the next 10 years, with all the medieval ring attached to the title.

The worst aftermath is happening socially. Nationalism has received a glowing golden star to openly discriminate. Immigration being the fuel of the campaign, a victory immediately translates to “we do not need you here, we do not want you here”. Muslims are getting the worse of it, but they are not alone: PIGS’ nationals are a target as well, not to mention African and Latin American immigrants.

But do not make the mistake of doubting for a minute that Britain will not come out jaunty of this rebirth. Oh, it will. Whether as Britain or as England, it will recover, and it will recover fully. Its sphere of influence is not properly diminished, but rather relocated, for UK’s strength relies on its many allies apart from its neighbours. My concern is Europe, because I do not see it recovering so fast or easily from this deluge. Its last hope is to radically change the impering ideology of regulation and protectionism, which means sacrificing some of its comparative advantages for some free market. This also means that, even on the best case scenario, the losing party is Europe. Policies on non-European immigration will need to be reshaped, and tightened; the refugee crisis will heighten as the EU resets its priorities just so it can survive.

Outside the never before so much an island, things are changing too. Marine Le Pen is ecstatic, so is the future conservative government in France. Strasbourg reeks of Euroscepticism, and so do countries with more nationalist tendencies. Netherlands is surely suffering a wave of discrimination. PIGS will remain PIGS, except for those clever enough to receive what Britain has thrown away so readily. The word “referendum” is being whispered all across Europe, louder in some places, and a nightmare begins to take shape: the disembowelment of the EU. Nevertheless, while some hopeful members are beginning to reconsider their application, Turkey is still very much in love with the EU; but the worse thing is that, without its pretty British bride, Europe is seeing Turkey with a new set of eyes, as a heartbroken boyfriend seeks a rebound.

But wait a minute! Oh, right, the economy is still drowning. Before any of this happens, stock exchanges heavily dependent on London will plummet. In the final months of the Great Recession, a heavy blow is received from abroad. The USA is suffering the consequences as well. But, surely, who trades with the USA except everybody?  Trumpgate receives some points in his campaign, promising an even bleaker future for the colonies.

In the meantime, China is laughing its guts out. Asian markets have already fallen in the maelstrom, but China cannot care less: if it does not have the means to surpass the storm, it will acquire them soon enough. The War in Crimea can be immediately called as won by the Russians; heavily demoralised by the insurmountable weakness displayed by the EU during this turning point, the Ukrainian pro-Europe movement quickly begins to disappear as snow in spring. Hence, Russia also comes out stronger than ever.

Scared or terrified are not close to being the right words. Europe has been the most conflictive and internally destructive region in history; we do not see this because we did not live it, and we are fed up with wars in the Middle East and coups in Africa, but Europe is a continent which, until barely 70 years ago, had always been at war.

The EU is the most amazing dream ever achieved by politicians. Merely its symbols transpire peace and unity, and the mere allegiance to those symbols is enough to keep the continent together, and merits every sacrifice. People who dread and hate each other, living and rapidly prospering under one flag, is an outstanding and never exalted enough achievement of mankind. To see it defeated so utterly by a nationalist sentiment is a nihilistic reinforcement of a gaunt humanity.

June 24, 2016.

Europe is dead. Long live Europe!Brexit Pictoline

Poema para Oriana

Anoche tuve un sueño en blanco y negro,

en el que estaba solo en la cima de los Alpes;

junto a mí había un caballo que gritaba sobre sus dos patas,

gritaba y llenaba el aire de dorado,

y pintaba la nieve de color amarillo.

 

Desde lo alto vi en la ciudad

una botella roja,

roja como la sangre;

una botella rota,

rota como la sangre de los soldados;

se partía una y otra vez sobre un escudo de metal

que sostenían las bombas

todas juntas, peleando,

un pelotón caótico.

 

No sabía yo mientras soñaba

que estaba viviendo una farsa,

una vida rara

en un sueño raro.

La picadura de un escarabajo

dorado como la nieve que pintó el caballo sobre sus tres patas,

me despertó.

Cuando creí que estaba vivo otra vez,

me volvió a morder el escarabajo amarillo.

 

No sé si era el mismo sueño

pero era un sueño parecido;

ya no estaba en las montañas,

ya no había botella roja, rota,

ni sangre roja, rota;

había rojo en los burdeles

llenos de putas que no sienten,

mujeres que trabajaban hasta de día

porque en la guerra no se distingue

al sol de la luna.

 

Los campos de batalla

estaban cubiertos de flores amarillas,

que con el tiempo se habían puesto anaranjadas,

luego rojas… luego vinotinto.

Gerard Sicher

Gerard Stricher

Y, mientras morían europeos,

un misil sonriente caminaba sobre la tierra

sosteniendo en sus manos las alas de una paloma.

Se llenó el mundo de humo

(amarillo, dorado, anaranjado, rojo, vinotinto)

y desperté ahogado y todavía

escuchando su risa destructora.

 

15 de junio de 2008